Nalley Hernández. Reforma.
En México, la producción de acero reporta la menor tasa de emisiones contaminantes entre acereras dentro de Norteamérica, un factor que debe aprovecharse para fomentar el consumo nacional e incentivar el uso de desperdicios Industriales.
En entrevista, Juan Antonio Reboulen, director de relaciones institucionales y comercio exterior para Grupo DEACERO® , acotó que deben crearse esquemas que fomenten el consumo de aceros de baja emisión de dióxido de carbono, incluyendo las importaciones de aceros bajo el programa IMMEX. Y es que, para el directivo, el lograr una hoja de ruta con objetivos claros para la producción con menores emisiones requiere principalmente recursos.
“Nosotros ya tenemos nuestra ruta de descarbonización trazada, y en ella fundamentalmente hay mucha inversión, reconversión de procesos, reutilización de gua, optimización de materiales, energías limpias. Las demás empresas que quisieran avanzar en esta ruta necesitarían fundaméntale dos cosas: algún tipo de incentivo económico o fiscal, como por ejemplo la deducción inmediata de inversiones, y segundo, que no sigamos dando como País preferencia al acero importado de otras regiones con mayor nivel de emisiones de CO2”, explicó el directivo.
Para fomentar los esquemas limpios, también es necesario buscar formas de compensación para los importadores que sigan incluyendo en sus planes aceros procedentes de mercados con altos niveles de emisiones.