En el marco del segmento dedicado a la sustentabilidad empresarial del programa MVS Negocios, conducido por Arlenne Muñoz, Hernán Treviño Cantú, Director de Energía y Sustentabilidad de DEACERO®, compartió la visión de la compañía sobre descarbonización industrial, economía circular y el rol estratégico del acero hecho en México ante los retos del sector.
Desde su fundación en 1952 en Monterrey, DEACERO® concibió su proceso productivo en torno a la economía circular. El 97% de su materia prima es chatarra de acero reciclado, lo que convierte a la empresa en el mayor reciclador de acero en México. A diferencia de los procesos convencionales que utilizan altos hornos y mineral de hierro, DEACERO® opera con hornos de arco eléctrico, reduciendo significativamente las emisiones de CO2.
En materia de compromisos climáticos, DEACERO® cuenta con metas validadas por la Science Based Targets initiative (SBTi), el estándar mundial que alinea los compromisos corporativos con los objetivos del Acuerdo de París. Dado que DEACERO® consume aproximadamente el 1% de la energía eléctrica nacional, su transición hacia fuentes renovables tiene un impacto directo y medible en la descarbonización del sistema eléctrico mexicano.
Hernán identificó el Plan México como una oportunidad estratégica para la industria siderúrgica. La inversión pública en infraestructura energética generará una demanda significativa de materiales de construcción, en la que DEACERO® busca participar con acero producido en México y con energía renovable generada localmente. "Al fomentar la compra de energía renovable de nuevos proyectos en México, estamos impulsando la generación limpia, descarbonizando nuestra operación y contribuyendo a la competitividad del país. Ese es el círculo virtuoso en el que queremos operar", destacó ante la audiencia del programa.
En cuanto a la cadena de valor, aproximadamente el 90% de los proveedores de DEACERO® son locales. La empresa ha iniciado el proceso de solicitar información ambiental a sus socios comerciales como parte de su estrategia para extender la cultura de descarbonización más allá de sus propias operaciones. Hernán hizo un llamado a consumidores, inversionistas y compradores públicos a incorporar la huella de carbono de los materiales de construcción como criterio de decisión: "Preguntar qué emisiones tiene el acero que compras es el primer paso para que toda la industria empiece a medirse y mejore."
